Sara es una escritora que se encuentra en una fase difícil de su vida. Aun estando deprimida, acepta una reunión con una amiga suya y un productor interesado en adaptar una de sus obras a la gran pantalla. En el camino, tiene un grave accidente de coche. Al despertar, se encuentra en un misterioso convento, donde los monjes siguen los principios de la iglesia más primitiva. Si sois de los que os reunís para reíos con las películas de miedo, éste es un buen ejemplo para llorar de risa. ¿Que por qué? Porque más mala no podía ser. Si continuáis leyendo podréis descubrir todo lo que nos ha hecho gracia, eso sí, con spoilers.