Calificada como la película de terror del año. La película que de verdad da miedo. Bueno, desde el equipo de The Serial Hole vamos a contaros la realidad de esta película. Hoy hablamos de Mamá.
Dos niñas desaparecen con su padre el día en el que la madre es asesinada. El tío de las criaturas las busca incansable y tras años de búsqueda las encuentra. Las niñas han pasado cinco años en una cabaña abandonada del bosque sin rastro de su padre ni nadie vivo que las haya cuidado y alimentándose a base de cerezas.
(Las siguientes líneas contienen una grandísima dosis de spoilers, si no has visto la película no deberías leerlas.)
La niñas, lógicamente, están asalvajadas debido al no contacto con una sociedad. Pero lo gracioso viene cuando andan como unos monos asilvestrados y andan de manera muy cómica.
El hermano gemelo del padre de las niñas luchará por la custodia. El psiquiatra que las examina le ayudará y le proporcionará una casa donde podrán vivir las niñas con él y su novia. Las niñas no se adaptan muy fácilmente y empezarán a ocurrir sucesos paranormales en la casa y a notar la presencia de un ente con el que las niñas están familiarizadas. Las niñas se refieren a ese ente como “mamá”. El tío de las niñas sufre un accidente (por culpa de “mamá”) que le hace caer en coma. Es ahora cuando la novia de éste se tiene que encargar de las niñas y empieza a percibir que las cosas con las niñas no son normales.
Por otra parte, el psiquiatra tiene sesiones con la niña mayor que le cuenta una historia de “mamá”. Investigará en expedientes antiguos y encontrará la historia de una mujer muerta hacía 200 años que le fue arrebatado a su bebé y por eso huyó del manicomio donde estaba recluida.
El ente de “mamá” se hará cada vez más presente porque siente que le están robando a sus “hijas”. Los sucesos extraños continúan y el espíritu gana en poder.
Con respecto al argumento, es muy simple y repetitivo. Las niñas, obviamente, entran en la clasificación de “repelentius child” (sobre todo la niña pequeña que es más tonta que un zapato).
En cuanto a la representación del espíritu, no es hasta los últimos momentos de la película cuando se ve la cara y hay que decir que no da nada de miedo. “Mamá” esta muy mal caracterizada conviertiéndose en un espíritu bizco, con aracnodactilia extrema y un maravilloso y perfecto pelo-pantenne.
Sin duda, esta película no merece ningún comentario más excepto de que el tirón que han querido poner para que la gente vaya es poner a Nicolaj Coster-Waldau (Jamie Lannister para los amigos) pero ni con esas porque de los ochenta minutos que dura la película no aparece ni en treinta.
Una pena, la verdad, y es que prometía mucho pero sigue siendo las películas con espirítus malignos, efectos de sonido cutre y la cara del fantasma en ciertos momentos “de susto”.
Nuestra puntuación: 3/10.
Sin embargo, es nuestra opinión, queremos saber la tuya.
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