La última película de Martin Scorsese con Leonardo DiCaprio como protagonista, nominada a 5 Oscars. La película que, decían, iba a arrasar y daría el Oscar tan ansiado a su protagonista. Hoy hablamos de El lobo de Wall Street.
Leonardo DiCaprio encarna a Jordan Belfort un importante corredor de bolsa de Nueva York conocido en los 80 como "El lobo de Wall Street". Al principio es un hombre honrado, pero descubre cómo ganar mucho dinero a costa de sus clientes. La ambición se apodera de él y gana millones de dólares diarios. Con el dinero fluyendo como el agua, llegan las fiestas multitudinarias, las prostitutas y las drogas de todo tipo. En su camino de gloria no está solo y su " manada" le apoyará y participará en sus fiestas y "timos".
Después de verla, digerirla y dar muchas vueltas, el equipo The Serial Hole sigue sin entender qué tiene de bueno esta película. ¿Las escenas de sexo, drogas y alcohol? Pues que queréis que os digamos, no son nada que no se haya hecho anteriormente. Lo que sí es cierto es que consigue retratar lo que pretende, pero seamos sinceros, antes que ver esta cinta preferimos ponernos MTV, que para el caso es lo mismo.
¿Leonardo DiCaprio mejor actor? Era obvio que no se lo iban a dar, pero no porque sea mal actor sino porque la película no saca lo mejor de él. Aunque haya un par de escenas graciosas o bien ejecutadas, en una película tan larga pasan desapercibidas muy fácilmente. Lo mismo pasa con su compañero de reparto Jonah Hill aunque el caso de éste es aún peor, ya que es un personaje sin ningún tipo de gracia ni carisma y repugnante en algún momento de la película.
Lo mejor de la película es la mini-aparición, de 20 minutos como mucho, de Matthew McConaughey. En tan sólo esos pocos minutos, quieres echar a Leonardo y poner a Matthew como protagonista. El resto del tiempo hasta llegar a las tres horas, piensas qué vas a hacer de comida o te planteas ir a visitar a tu suegra el domingo, seguramente es menos tortura que ver esta película. Sin duda no es una película para ver en el cine.
Este hombre y todos sus colaboradores existieron de verdad, de hecho el Jordan Belfort real aparece en la última escena de la película. Lo que no sabemos es si en la realidad ocurrió todo, si el protagonista está retratado igual o si Scorsese se ha tomado la libertad de maquillar y exagerar todo.
Nosotros llegamos a una conclusión de que cuanto más se habla en televisión y demás medios de una película para bien, el mojón que te encontrarás será directamente proporcional.
Nuestra puntuación: 3,5/10
Sin embargo, es nuestra opinión, queremos saber la tuya. No dudes en decir todo lo que piensas de la crítica o de la película abajo, en los comentarios.
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