Hoy os vamos a hablar de la última película que estuvo nominada a cuatro Oscars, pero que al final no consiguió ninguno. Hoy os hablamos de Philomena.
La película nos cuenta la historia de Philomena Lee, una mujer irlandesa que tuvo que dar a su hijo en adopción cuando era adolescente y que no ha dejado de pensar en él.
Si sigues leyendo puedes encontrarte con spoilers sobre el argumento.
La historia basada en hechos reales nos trae a una mujer que tras cincuenta años sin dejar de pensar en su hijo, decide salir en su busca. Martin es un periodista que es inhabilitado de su profesión y que decide ayudar a Philomena a cambio que le dé permiso para contar su historia.
Juntos se internarán en el pasado de Philomena, muy relacionado con las instituciones católicas de Irlanda que trapicheaban con los hijos de las chicas adolescentes dándolos en adopción a parejas, en su mayoría, americanas. Y es hasta el nuevo continente hasta el que nos lleva esta historia para ir descubriendo toda la vida de su hijo.
En el viaje, nuestros dos protagonistas se van conociendo. Vienen de lugares distintos, de épocas distintas pero que intentarán llevarse lo mejor posible. Juntos traen tanto escenas divertidas como conmovedoras.
Esta película te emociona por momentos y deseas que no dejen de buscar ya que tú también quieres saber si finalmente se reencontrará con su hijo o si el destino no quiere que Philomena lo encuentre. En algunos puntos puede resultar un poco típica pero el argumento y como lo llevan nos proporciona momentos de sorpresa.
Judi Dench se mete en la piel de Philomena. Una buena actriz para un papel limitado. La película es buena, nos gustó, pero se queda sin fuerza en general. Al igual que el papel de Philomena, Steve Coogan es el limitado en el caso del otro protagonista. La expresividad que da al personaje está ausente.
Es una crítica indirecta a los sucesos reales que han ocurrido no sólo en Irlanda, en todo el mundo. El caso de los bebés “robados” y dados en adopción son muchos y son muchas las madres que siguen luchando por encontrar a sus hijos, al igual que muchos hijos descubren que son adoptados y deciden también, buscar a sus madres biológicas. Una búsqueda que se parece a la de una aguja en un pajar y que muy pocas veces tiene un final feliz.
Nuestra puntuación: 6.5/10
Sin embargo, es nuestra opinión, queremos saber la tuya.
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