Nos encontramos ante una de las últimas películas del grandísimo Pedro Almodóvar. Hoy os hablamos de la película que no ha dejado indiferente a nadie. Hoy criticamos Los amantes pasajeros.
Un avión cargado de pasajeros se ve afectado por una serie de averías que harán que vuelva a aterrizar en territorio español. Mientras intentan volver a aterrizar ocurrirá de todo dentro del avión, en especial en la clase business.
(si no quieres que te destripemos todos los detalles del argumento no deberías seguir leyendo)
El avión con destino México sufre una avería y los pasajeros de la clase business sufrirán las consecuencias. Para amenizar el vuelo y atender todas las necesidades que tengan los pasajeros, la compañía aérea cuenta con los azafatos más pintorescos de toda España. Interpretados por Javier Cámara, Javier Areces y Raúl Arévalo, protagonizan escenas tanto graciosas como vergonzosas.
Tampoco hay que olvidarse del resto de personajes interpretados por Guillermo Toledo o el grandísimo y buenísimo actor (nótese la ironía) Hugo Silva. Este actor junto a Martiño Rivas y Luis Fernández, no entendemos cómo es posible que sigan teniendo papeles en películas y series de televisión. ¿En serio no saben ver más allá de la “cara” bonita?.
Este director de origen manchego, ha llevado el nombre del cine español más allá de nuestras fronteras haciéndose un hueco en la historia del cine, con el Oscar a su película Todo sobre mi madre y descubriendo a actrices conocidas mundialmente como Penélope Cruz. Es por este prestigio el que tiene este señor que nos decidimos a ver esta película.
La crítica se cebó con ella y nos es para menos. Esta película debería desaparecer de la faz de la tierra o al menos no debería haber visto la luz del sol. Lo que más nos sorprende es que primero se haya hecho este guión tan… tan… ¿ridículo? No tenemos palabras para describir la estupidez que forma esta película. Lo que también nos sorprende es que actores que pensábamos que tenían criterio hayan aceptado participar y manchar así su currículum. Es el caso de Javier Cámara y de Javier Areces. El gran papel que ha tenido en la serie 7 vidas o el Goya merecido que ha tenido por Vivir es más fácil con los ojos cerrados por parte del primero, o del papel magnífico en Balada triste de trompeta por parte del segundo, hace que el criterio a la hora de elegir papeles deje bastante que desear y nos planteemos seriamente en el futuro ir a ver su siguiente película.
Aunque sea una película mala, porque es mala a rabiar para que negarlo, creemos que cumple su propósito. Cuando estuvo en cartelera no se hacía otra cosa que hablar de ella y de lo mala que era, al menos la gente fue al cine a comprobar si era tan mala como decían. Pero aunque tuviera más o menos la audiencia que se pretendía, y resultara ser tan polémica, no deja de ser una película que es mejor olvidar. Los personajes tan esperpéticos que crea el señor Almodóvar no son más que una burda parodia de los homosexuales y que en muchos casos muchas personas se pueden sentir ofendidas.
Nuestra puntuación: 3/10
Sin embargo, es nuestra opinión, queremos saber la tuya.

La verdad es que opino prácticamente lo mismo que vosotros, es una película que se le dió más bombo de lo que realmente fue. A mí no me gustó para nada, estaba mejor el tráiler que el resulado final =)
ResponderEliminarPues yo opino todo lo contrario. El cine de Almodóvar suele entenderse bastante mal, pero en el caso particular de "Los amantes pasajeros" la cosa se ha desmadrado un poco. Hacía mucho tiempo que no veía una obra tan malinterpretada. Bueno, ¿qué digo malinterpretada? Sería así si el público o la crítica se hubiesen tomado la molestia de analizarla un poco, cosa que no ocurrió en absoluto. La gente que se sienta con ánimos debería darle una segunda oportunidad a esta película. Contrariamente a lo que se dijo de ella en el momento de su estreno no es esa comedia blanca, heredera de "Mujeres al borde de un ataque de nervios" que muchos quisieron ver. Tampoco es un retorno a "Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón" o a "Laberinto de pasiones". Es una cosa muy distinta. El cine del manchego ha evolucionado mucho desde entonces. Sería absurdo pretender retrotraerse a esa época, sobre todo porque ni él ni el país en el que vive son los mismos. Aunque parezca mentira “Los amantes pasajeros” sigue perteneciendo a la etapa de madurez que se inició en la carrera de Almodóvar a mediados de los años 90, aunque mucha gente piense que es un paso (gigantesco) hacia atrás. Ni siquiera se la puede considerar una comedia al uso. A ver, que nadie tergiverse mis palabras, comedia es, pero no lo que el público generalista entiende por comedia. "Ocho apellidos vascos", por ejemplo, sí pertenece a ese tipo de comedia que nos hemos acostumbrado a ver desde hace tiempo (comedia blanca, romántica, de enredo). Pero "Los amantes pasajeros" se engloba dentro de otro subgénero cómico: la sátira. Social y política, en este caso. Aunque muchos piensen que es un divertimento ligero para pasar el rato, es justo lo contrario. Cargada de metáforas y dobles lecturas la película es heredera directa de la comedia clásica (el que tenga interés que investigue un poco sobre el nacimiento de la comedia en la Grecia del siglo V, dentro de las festividades de culto a Dionisio, dios del vino, el desenfreno, la bacanal y el éxtasis) y de subgéneros cómicos de origen teatral (la astracanada, el vodevil, el cabaret…) con un objetivo en común: la representación exagerada, burlesca y crítica de la realidad social y política en la que el autor, y por extensión sus coetáneos, se haya inmerso. En serio: "Los amantes pasajeros" es mucho más de lo que parece: una comedia absurda que trata de satirizar un país, el nuestro, igualmente absurdo. Un país (y esto va por los que tanto critican el humor de la película, que no deja de ser una simple representación) que, a día de hoy, sigue aupando comedias con chistes sobre (y que nadie se me ofenda porque voy a hablar “en plata”) andaluces, maricas, marujas, gordos, sudacas, subnormales, tarados, putas, guarradas… Y envolviéndolo todo, la metáfora más clara: un avión averiado con la palabra "Península" en uno de sus costados da vueltas y vueltas sin saber dónde y cómo aterrizará mientras un puñado de personajes privilegiados que han hecho de la mentira, la estafa y la simulación su modo de vida (personal y/o profesional) se ven obligados a revelar sus secretos ante todo el mundo por culpa de la situación crítica que se desata en pleno vuelo. Mientras tanto, la clase turista, el pueblo llano, duerme narcotizada, no vayan a quejarse y molestar más de la cuenta ¿A nadie le suena de nada? “Los amantes pasajeros” no es una simple comedia. “Los amantes pasajeros” es España.
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