Hoy os hablamos de una serie que es muy provocativa. Es una serie que no gusta a todo el mundo y es que su humor es muy directo. Hoy hablamos de Dos Hombres y medio. Si queréis ver nuestra opinión podéis seguir leyendo, pero ¡cuidado! las siguientes líneas tienen spoilers.
La serie comienza presentándonos a Charlie Harper, un hombre que se dedica a componer jingles (canciones de anuncios) y a conocer íntimamente a todas las mujeres del estado de California. La felicidad de Charlie se ve truncada cuando su hermano pequeño Alan y su hijo Jake se mudan a su casa.
Durante 8 temporadas podemos deleitarnos con el personaje de Charlie, interpretado por Charlie Sheen (un aplauso para los guionistas y su amplia imaginación a la hora de poner el nombre del personaje). Durante las primeras temporadas podemos “disfrutar” de las técnicas de ligoteo de Charlie, técnicas que se reducen a conquistar mujeres y llevárselas a la casa de Malibú a orillas del océano. Pero la comedia no se centra en el cortejo, sino en la convivencia con su hermano Alan. La vida de Alan es desastrosa y la relación con Judith su ex-mujer no es lo mejor que le ha pasado.
A medida que van pasando las temporadas Charlie se va convirtiendo en un borracho sin vuelta atrás, Jake va creciendo y Alan va buscando desesperadamente una mujer que le quiera. Alan tiene otro matrimonio desastroso con Candy y Jake va demostrando que su inteligencia está bajo mínimos. La serie no mejora y, cada vez más frecuente, la gracia va cayendo en picado. Únicamente tiene gracia Alan y sus bobadas, pero lamentablemente cada vez son menos numerosas. Incluso Jake que antes era tierno e inocente, su adolescencia es lo más penoso de la historia de la televisión.
Viendo la vida personal de Charlie era lógico que no iba a llegar a mucho más, así que se lo han cargado. ¿Su sustituto? El maravilloso y millonario Walden Schmidt, interpretado por Asthon Kutcher. Este personaje comprará la casa pero dejará a Alan vivir a modo de invitado permanente. La amistad entre Alan y Walden se va consolidando, pero no llega a tener tanta gracia como las discusiones que tenía con Charlie. Alan se ha convertido en un gorrón, avaro y desesperado que ya da tanta pena que no hace ni gracia, incluso las connotaciones de que Alan y Walden tienen una relación homosexual no son graciosas. Walden, a diferencia de Charlie, suele tener relaciones más estables. ¿Dónde está la gracia? Las novias de Walden no suelen hacer otra cosa que acostarse con Walden y odiar a Alan ¡Originalidad al poder!.
No hay que olvidarse de los personajes secundarios, que acompañan a los Harper. La vecina acosadora Rose que hace lo posible por Charlie, la asistenta malhablada Bertha y Evelyne la madre de Charlie y Alan. Estos tres personajes tuvieron su protagonismo mientras Charlie vivía, pero al llegar Walden sólo Bertha se mantiene en la plantilla de manera “regular” pero ya no tiene momentos graciosos y nos hace preguntarnos ¿Por qué?. Lo que más nos sorprende es que Rose vuelva y haga exactamente lo mismo: acosar, pero esta vez a Walden. Nosotros nos volvemos a preguntar: ¿Por qué? ¿Tan pocas ideas tienen los guionistas que tienen que reciclar personajes?
La última temporada ha demostrado que no se puede caer más bajo. ¿La hija de Charlie? ¿Alan siendo utilizado sexualmente por una mujer? ¿Walden queriendo echar a Alan? ¿Otro matrimonio de Alan? Los guionistas están tan cansados que no saben inventarse nada nuevo, no hay gracias y es todo muy triste.
No es una serie que nos encante pero nos sirve para desconectar durante sus veinte minutos escasos o incluso para tener de fondo, pero queríamos hablaros de ella porque sabemos que muchos la veis. Lo que más nos sorprende, es que esta serie tenga firmada una duodécima temporada. Lo mejor es que va a ser la última de la serie y se estrenará el 30 de octubre.
Nuestra puntuación: 3.5/10
Sin embargo, es nuestra opinión, queremos saber la tuya. Cuéntanos todo lo que opinas de esta serie en los comentarios o a través de las redes sociales. ¡Te esperamos!
La serie al principio puede parecer misógina y machista pero poco a poco vas cogiendo cariño a Charlie por su forma de vida libertina y despreocupada de millonario, a Alan por su mala suerte con las mujeres y en su vida en general, a Berta por su lengua sin pelos y a Evelyn por su gran parecido con Charlie. Una vez muerto Charlie la serie muere con el. Siempre esta bien ver a Aston Kutcher pero no como sustituto de Charlie. En conclusion: segundas partes nunca fueron buenas.
ResponderEliminarYo pienso igual, la serie anterior con Charlie Sheen era mejor ya que el personaje le venia que ni al pelo, ya que no actuaba pues era su vida normal según parece. La serie ahora esta bien, lo que pasa es que al conocer la primera parte con Charlie, no te termina de llegar esta, su sombra es muy alargada.
ResponderEliminar