Una de nuestras series que más apreciamos del panorama británico es Doctor Who pero no hay que olvidarse de la serie de época por excelencia: Downton Abbey. Es sobre esta última de quien hablaremos en este post. (Si no has visto el último capítulo de la temporada, sin contar el especial de navidad, no deberías seguir leyendo)
La quinta temporada ha tenido de todo. A diferencia de la cuarta que nos pareció un poco lenta (la crítica la podéis leer aquí) ésta nos ha sorprendido. Creemos que la serie ha vuelto a sus orígenes, con muchas tramas a la vez, cada cual más interesante.
De la temporada pasada se mantienen dos hilos importantes. El asesinato del criado de Lord Gillingham y la trama de Edith y su hijo. De este primero hemos podido descubrir que la policía está cada vez más interesada en el matrimonio Bates. Estaba claro que la violación de Ana iba a estar presente y todas las sospechas que se pusieron sobre Mr Bates. Aunque nos gustaba la idea de que le hubiera matado el mismo Bates, que al final sea inocente ha sido una buena noticia. Aunque solo esperamos que no se vuelva a repetir el mundo de felicidad-cursilería que tenían.
Pero sin duda la historia que más se ha tratado en esta quinta entrega, es la de Edith. La pobre y desgraciada Edith en esta temporada ha tenido que sufrir lo que nadie ha hecho. Si bien pensábamos que el tema del bebé no se iba a tratar después del episodio de navidad, nos equivocábamos. Julian Fellowes, el creador, nos tenía preparada la más perfecta de las torturas.
El resultado de los nueve meses fue una niñita llamada Marigold. Edith es incapaz de dejarla en Suiza y se la trae a Inglaterra. Pero a Downton no la podía llevar y por eso decide que un granjero la acoja en su familia. Esto ya es doloroso para Edith. Con la cercanía de las granjas y la total falta de tareas, toma la costumbre de ir a visitarla. Pero la madre adoptiva de Marigold, no se encuentra cómoda con esta situación, prohíbe a Edith verla. Segundo mazazo para Edith. Después de un año llega la noticia que todos sabíamos pero que no podíamos asegurar: Gregson está muerto. Edith ya está hundida totalmente. Que un personaje haya soportado todos estos infortunios, esperamos que se vea recompensada de alguna manera en las siguientes temporadas. Lo mejor, aunque sea cruel decirlo, es ver cómo Lady Mary, que no sabe nada del tema, considera que su peinado es más importante que consolar a su hermana. Esto nos hace recordar las primeras temporadas donde la rivalidad estaba a la órden del día.
Aunque no todo ha sido triste en esta temporada, también ha tenido lugar la aparición de nuevos amores. Lady Crawley finalmente ha decidido casarse con Lord Merton, aunque sus hijos no estén a favor y parece que la sociedad está en contra de este enlace. Veremos si Lady Crawley consigue convencer a todos de que ella también quiere felicidad y que no se casa con Lord Merton por los títulos sino porque en realidad sí se ha enamorado de él. Por otra parte, Lady Rose se ha enamorado de Atticus, un judío de ascendencia rusa. Esta unión tampoco es bien vista, ya que parece que es una relación que va demasiado deprisa. La sorpresa amorosa de esta temporada ha sido descubrir el turbio pasado de Lady Grantham, que nada menos se enamoró de Prince Kuragin. Branson también encuentra el amor en la profesora del pueblo, que tiene sus mismos ideales, pero esta relación no llega a más.
Por parte de los criados no tenemos muchas novedades. Nos ha gustado el protagonismo de la nueva doncella Baxter y el descubrimiento de su pasado. Su amistad con Thomas hará que no se lleve bien con el resto de criados, pero se intentará hacer un hueco actuando de la mejor manera posible.
Nuestra puntuación: 9/10
Han pasado muchas cosas más pero para no hacer demasiado largo el post, no hemos querido hablar de ellas. Nos ha gustado mucho esta temporada, ¿y a vosotros? Cuéntanos las partes que más te han gustado en los comentarios o a través de las redes sociales. ¡Te esperamos!
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