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Expediente Warren: directo a la basura


Esta película ha cosechado un gran éxito a nivel mundial pero desde el equipo de “The Serial Hole” creemos que una mierda de elefante con purpurina. ¿Por qué? pues por las siguientes razones.

Partimos de un argumento que se anuncia “basado en hechos reales” en el que la palabra clave es “basado”, ya que el director seguramente haya querido magnificar la situación con pésimo resultado.
Este argumento del que hablamos trata acerca de una familia numerosa que se muda a una gran mansión, porque no hay película de miedo sin una casa en medio de ningún sitio, eso sí, con embarcadero propio que da mucho más juego. El primer día de la mudanza, descubren un sótano que estaba tapiado y en el que podemos encontrar el típico piano mugriento que, sin ninguna duda, será utilizado por los espíritus de la casa para atormentar musicalmente a la familia. Lo que viene siendo un Alex Ubago del inframundo.


El cabeza de familia decide en un derroche de inteligencia limpiar el sótano a la mañana siguiente (o mover el polvo de un sitio a otro, porque la basura sigue estando ahí en toda la película). Con la apertura de la nueva estancia, y ganando así unos cuantos metros cuadrados que siempre vienen bien,  las hijas empiezan a sufrir episodios paranormales como siempre nocturnos( porque los fantasmas duermen de día). Por ejemplo, son tirados de los pies en la cama mientras duermen, niñas sonámbulas dándose golpes contra un armario que parece rescatado del atrezzo de “Las crónicas de Narnia” y mientras tanto, huelen a muerto. La niña pequeña, a la que podemos catalogar de “Repelentius Child” y que se hace amiga del fantasma, como no podía ser de otra manera, encuentra en el minuto 1 de la película el tiovivo. En este tiovivo es donde el supuesto amigo imaginario se le aparece, algo muy innovador porque claro, toco los huevos a todas horas,  tiro de los pelos a las hijas, pero me aparezco en un jodido tiovivo.

La madre aparece cada mañana con moretones en partes de su cuerpo. Y como en vez de dormir, la mujer se dedica a doblar ropa por la noches descubren que todos los relojes de la casa se paran a las 3:07 de la madrugada.
Con todos estos sucesos “paranormales” deciden llamar a un matrimonio experto en este tipo de sucesos que les ayudaran a solucionar su problema de la manera más sobreactuada posible. El matrimonio colecciona objetos, a modo de trofeos, que contienen (o eso dicen ellos) trozos de los espíritus malignos que han eliminado y que bajo ningún concepto se pueden tocar, ¿y donde los guardan? en una habitación simplona en su propia casa con una cruz en la puerta, que es muy postureo. El objeto más preciado de su colección es una muñeca llamada Anabelle situada en una vitrina “fuertemente” guardada bajo llave.
Pero si toda esta serie de topicazos no ha sido suficiente, en el final de la película llega el plato fuerte con la posesión de la madre por parte del fantasma, y su cómo no, posterior exorcismo que será llevado a cabo por el experto en casos paranormales que la familia había contratado. Nuestra ayuda hubiese sido tan válida como la suya pues este hombre nunca había hecho un exorcismo, pero bueno, siempre es buen momento para ir aprendiendo.
Por supuesto, la felicidad llega a la casa, que más que una casa podría ser un albergue de verano, porque entre fantasmas de niños, mujeres, sirvientas con uniforme y nuestra familia, contamos exactamente 10 personas, y la verdad, con tanta gente lo que a nosotros nos preocupa es el número de baños disponibles.

La ambición del director por embutir ciertos aspectos hace que la trama no tenga sentido, como por ejemplo el momento en que nos da a conocer en una micra de segundo a la sirvienta, por no mencionar la escena en la que se caen todos los cuadros y nadie se despierta, pero ¡OJO!, si la madre da golpecitos desde el sótano nos exaltamos todos.

En resumidas cuentas, la película no añade nada nuevo al género, es más, reúne todo lo visto anteriormente en un remix de tópicos al estilo “disco estrella” que pueden sacarte alguna sonrisa en lugar de asustarte.

Nuestra puntuación es: 3/10



Sin embargo, esta es nuestra opinión, queremos saber la tuya.

Comentarios

  1. Absolutamente de acuerdo. Lo único bueno que tiene la película son sus golpes de humor. Más numerosos que los momentos de miedo. Se habrán equivocado de género?
    Por cierto, Íker Jiménez y esposa habrían disfrutado en este paraje plagado de espíritus, voces, presencias y demás parafernalia.

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