La película de hoy es la primera entrega de una saga. Basada en los libros de Suzanne Collins, que llevan el mismo nombre, hoy criticaremos Los juegos del hambre.
La trama nos sitúa en Estados Unidos muchos años en el futuro. El país no existe como tal y ahora se hace llamar Panem, que está dividido por distritos conocidos por números donde los números más pequeños son los distritos ricos y a medida que van creciendo son más pobres con menos recursos. Cada distrito se dedica a una actividad, ya sea la pesca, la recolección de algodón o la minería. Debido a una rebelión llevada a cabo por los distritos muchos tiempo atrás, cada año, para recordar al pueblo quién tiene el poder, el Capitolio obliga a enfrentarse a un chico y una chica de cada distrito en una competición a vida o muerte que hace las delicias de los espectadores: Los juegos del hambre.
(Las siguientes líneas pueden contener grandes dosis de spoilers, no deberías leerlas si no la has visto)
Como siempre decimos en esta sección, vamos a centrarnos en el desarrollo de la película, y no en el del libro, ya que a pesar de la buena adaptación a la gran pantalla, los libros siempre contienen ciertos elementos que son imposibles de plasmar en una película y que pueden llegar a modificar levemente la historia.
Es posible, muy posible, que la trama te recuerde a la película japonesa Battle Royale, porque guardan mucha similitud en el argumento, pero recordamos que Los Juegos del Hambre es sólo la primera parte de una trilogía.
Qué duda cabe de que es una historia diferente a lo que estamos acostumbrados a ver, sobre todo, en lo que a cine americano se refiere. Sí, también existen otras películas en las que un grupo de personas tiene que librar una batalla a muerte en la que solo puede quedar uno (Death Race, La isla de los condenados, etc), pero en ninguna de ellas se toma a niños y adolescentes como protagonistas, y es esto lo que la hace especial. A todos nos impresiona ver a un niño morir a sangre fría, y aún más si es a manos de otro.
Precisamente, uno de los factores más impresionantes de la película es que está pensada como un juego de niños, como un campeonato, en el que el ganador debe eliminar a todos los contrincantes, pero en este caso, eliminarlos significa matarlos. Se introducen elementos como patrocinadores que ayudan a los tributos desde fuera, mensajes que dan giros inesperados a la competición, y animales mutantes que supondrán una nueva amenaza para ellos.
Pudiera parecer una película para adolescentes hormonados, pero no es ningún secreto si decimos que llegó a un gran público, situándose en su primer fin de semana en cartelera en el primer puesto del ránking de recaudación a nivel mundial.
Como interpretaciones destacadas podemos mencionar a los dos protagonistas Jennifer Lawrence (Katniss) y Josh Hutcherson (Peeta), que saben transmitir perfectamente el miedo a morir sin dejar de formar parte del espectáculo en que se ven envueltos, además, claro, de la historia de amor que parece que comienza a surgir entre ellos, y que forma parte del show.
Sin duda una película que te deja con ganas de más pero estáis de suerte, la segunda entrega de la saga se estrena el 22 de noviembre y podéis ver el tráiler aquí:
Nuestra puntuación: 8,75/10
Sin embargo, es nuestra opinión, queremos saber la tuya.

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